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Contenido revisado en Marzo de 2024 por Antonio Ramos - fundador de Locos por las piscinas y especialista en piscinas desde el año 2006.

Mantas térmicas para piscina: Cómo elegir la mejor para ti

Las mantas térmicas para piscina son una inversión importante para cualquier propietario de piscina. No solo mantienen el agua de la piscina caliente durante más tiempo, sino que también ayudan a mantenerla limpia y reducen los costos de energía. Sin embargo, hay varios factores a considerar al elegir la mejor manta térmica para tu piscina. En este artículo, discutiremos los diferentes tipos de mantas térmicas, cómo funcionan y qué debes considerar antes de comprar una.

¿Qué son las mantas térmicas para piscina?

Las mantas térmicas para piscina son cubiertas para la superficie de la piscina diseñadas para mantener el agua caliente. Están hechas de materiales aislantes que reducen la pérdida de calor del agua y evitan la evaporación. Las mantas térmicas también ayudan a reducir la cantidad de químicos necesarios para mantener el agua limpia al prevenir la acumulación de residuos y otros contaminantes en la piscina.

Tipos de mantas térmicas para piscina

Existen varios tipos de mantas térmicas para piscina, cada una con sus propias características y beneficios únicos. Nosotros te recomendamos que uses las de burbujas ya que una de las más eficientes y calidad precio no tienen competencia:

Cubiertas térmicas de burbujas GeoBubble

Las cubiertas térmicas de burbujas son las más vendidas. Están hechas de polietileno de alta densidad y tienen una capa de burbujas de aire en la parte inferior que proporciona aislamiento adicional. Las cubiertas térmicas de burbujas son ligeras y fáciles de manejar.

Existen de varias calidades, desde 500 micras hasta 800 micras

¿Cómo funcionan las mantas térmicas para piscina?

Las mantas térmicas para piscina funcionan reduciendo la pérdida de calor del agua y evitando la evaporación. La mayoría de las mantas térmicas están hechas de materiales aislantes que reducen la cantidad de calor que escapa del agua. También evitan que el agua se evapore al sellar la superficie de la piscina. Esto ayuda a mantener el agua caliente durante más tiempo y reduce los costos de energía al minimizar la necesidad de calentar el agua con frecuencia con otros dispositivos.

¿Qué debes considerar al comprar una manta térmica para piscina?

Tamaño

Es importante elegir una manta térmica que se ajuste al tamaño de tu piscina. Si la manta es demasiado pequeña, no cubrirá toda la superficie de la piscina y no funcionará de manera efectiva. Si es demasiado grande, será más difícil de manejar y puede ser más costosa.

Calidad

La calidad de la manta térmica es otro factor importante a considerar. Es importante elegir una manta térmica de alta calidad que sea duradera y efectiva. Las mantas térmicas más baratas pueden no ser tan efectivas y pueden desgastarse rápidamente, lo que resultará en un gasto adicional a largo plazo.

Facilidad de uso

Es importante elegir una manta térmica que sea fácil de usar y manejar. Las cubiertas térmicas de burbujas son ligeras y fáciles de manejar, mientras que las cubiertas térmicas de espuma pueden ser más pesadas y más difíciles de manejar debido a su peso.

¿Cómo instalar una manta térmica para piscina?

La instalación de una manta térmica para piscina es un proceso sencillo

  • Primero, limpia la superficie de la piscina para asegurarte de que no haya suciedad u otros contaminantes presentes. 
  • Luego, extiende la manta térmica sobre la superficie de la piscina y asegúrate de que esté centrada y cubra toda la superficie de la piscina. Siempre con la burbuja hacia abajo, tocando el agua, y la parte lisa, hacia arriba. Si es necesario, recorta la manta térmica para que se ajuste al tamaño de la piscina. 

¿Cómo cuidar y mantener una manta térmica para piscina?

Es importante cuidar y mantener adecuadamente tu manta térmica para asegurarte de que dure mucho tiempo. Algunas recomendaciones son:

  • Limpia la manta térmica regularmente para asegurarte de que no se acumulen residuos o suciedad.
  • No arrastres la manta térmica por el suelo, ya que puede rasgarse o desgastarse.
  • Almacenar la manta térmica en un lugar fresco y seco cuando no esté en uso para evitar que se dañe por el sol u otros elementos.

Reparar cualquier agujero o rasgadura en la manta térmica lo antes posible para evitar que se agrande.